Ruta por Canary Wharf: Rascacielos y Muelles (+mapa)
Canary Wharf es la relativamente nueva City de Londres, compitiendo con ella en dinero y en la altura de sus edificios.
La combinación de antiguos muelles y modernos rascacielos le da un encanto único a este distrito financiero, ya que como indica su nombre Canary Wharf o Muelle Canario fue construido en los años 90 sobre los antiguos muelles que en época victoriana movían enormes cantidades de mercancías, traídas por ejemplo desde las Islas Canarias. Eran de los muelles más frecuentados del mundo, y hoy en día son usados para otro tipo de comercio como son las finanzas.

El Muelle Norte

Canary Wharf tiene lugares abarrotados de trabajadores trajeados que van y vienen de sus oficinas, pero también tiene lugares llenos de paz para pasear junto a las grandes extensiones de agua desviadas del cercano río Támesis para llenar sus muelles, hoy en día transitados por yates privados y barcos de ocio.
Así de apacible es el primero de los muelles llamado North Dock, el Muelle Norte, que encontramos tras pocos minutos caminando desde la estación de metro de Westferry. Se inauguró en 1802 y fue el primero construido en esta zona. Hasta aquí llegaban no solo mercancías desde las Islas Canarias, sino también productos como azúcar, café, madera, etc. desde las colonias del imperio británico.

También en este muelle se encuentra el London Museum Docklands ocupando uno de los antiguos edificios de almacenes de mercancías del siglo XIX. Este museo cuenta la historia de los muelles de forma muy dinámica e inmersiva, así que volveremos para visitarlo al final del recorrido.

Justo frente al museo se encuentra un panel informativo que nos sirve de pequeño aperitivo para adentrarnos en la historia que rodea este barrio de Canary Wharf. Comenzó a construirse en el siglo XIX como uno de los complejos de muelles más grandes del mundo, y redujeron de 4 semanas a 4 días el tiempo medio que cada barco necesitaba quedar amarrado para cargar y descargar su mercancía.
Anteriormente los barcos de mercancías se acumulaban en pleno río Támesis en el centro de Londres, mientras barcos más pequeños ayudaban a la carga y descarga de sus mercancías. Pero este proceso lento y caótico provocaban una gran cantidad de robos.
Entrada al complejo de muelles

Junto al muelle se encuentran las puertas originales y muros de ladrillo de la antigua entrada principal al complejo de muelles, construida en los primeros años del siglo XIX al mismo tiempo que el North Dock. Aún conserva los viejos rieles y caminos adoquinados para los carros de mercancías, lo que nos permite imaginar el bullicio de los trabajadores que entraban y salían cada día para manejar esas enormes cantidades de mercancías.

La entrada estaba vigilada por este antiguo edificio Port of London Authority Police Force, sede del cuerpo de policía que garantizaba la seguridad del puerto desde 1914. Antes de formarse esta fuerza policial, los responsables de la seguridad eran guardas privados contratados por los almacenes, pero esto no era suficiente para lidiar con la gran cantidad de delincuencia y robos. Hoy en día este cuerpo de policía aún mantiene su función de velar por la seguridad de la zona.

Al lado encontramos las antiguas oficinas de los muelles, como el grabado encima de la puerta aún recuerda Dock Offices, construidas a principios del siglo XIX a la vez que la entrada a los muelles. Desde aquí controlaban la carga y descarga de mercancías, los registros de barcos, los pagos de tasas portuarias y la coordinación de trabajadores.

Por último en este punto rodeado de tantos edificios históricos se conserva la placa fundacional original de los muelles, que cuenta como la primera piedra fue puesta el Sábado 12 de julio de 1800.

Llega el momento de cruzar y dejar atrás el muelle North Dock para ir hacia el siguiente muelle.
Plaza Cabot

De camino entramos otra área más moderna de Canary Wharf coronada por Cabot Square, una plaza con mucho espacio para sentarse y relajarse, con el elemento del agua también presente gracias a la fuente central.
El nombre de la plaza hace referencia a John Cabot, también conocido como Giovanni Caboto, un explorador italiano al servicio de Inglaterra que llegó a América del Norte en 1497.
El Muelle Central

Al otro lado de la plaza aparece el siguiente muelle Middle Dock, el Muelle Central, construido alrededor de 1802-1804. Algo más pequeño que el anterior y rodeado de edificios más altos, lo que hace que sea un espacio más recogido e íntimo. Se usaba mayormente para barcos medianos que no necesitaban llegar al North Dock que visitamos anteriormente, o que esperaban a ser redistribuidos a otras zonas.
Es perfecto para sentarse junto al agua, observar los rascacielos que nos rodean, y ver pasar el metro ligero que cruza sobre el puente.

Unas estatuas temporales cubiertas de vegetación conmemoran a trabajadores de estos muelles, navegantes que cruzaban los peligrosos océanos, personas que descargaban pesadas mercancías, reparadores que trabajaban bajo grandes barcos mientras muros de madera les separaba de toneladas de agua, trabajadores de fabricas y molinos cercanos a los que llegaban las mercancías, todos trabajos muy duros y mal pagados.

Otro panel nos cuenta más sobre la historia del lugar. Empezando desde la Edad de Bronce que datan unas piezas de madera encontradas para cruzar estas tierras entonces pantanosas, pasando por la Edad Media cuando una barrera de madera a lo largo del río Támesis evitaba que se desbordara y así poder utilizar estas tierras como pasto para animales. Y ya más recientemente, con la llegada de la Segunda Guerra Mundial estos muelles fueron uno de los blancos principales de las bombas enemigas para intentar dañar la industria del país.
El rascacielos One Canada Square

Dejamos atrás el Middle Dock pero no sin mirar atrás para tener otra perspectiva del rascacielos One Canada Square, el tercero más alto de Reino Unido con sus 235 metros, y que fue el más alto desde su construcción en 1991 hasta el 2012.
El Muelle Sur

Enseguida encontramos el tercero de los muelles, llamado South Dock o Muelle Sur, que fue completado entre 1802 y 1804 como los anteriores. Originalmente estaba conectado por esclusas y canales con los otros muelles facilitando el tránsito de barcos, y contaba con almacenes y oficinas como las que vimos en el North Dock pero que en este caso ya no se conservan.

Desde el lado opuesto tenemos otra perspectiva del mismo muelle, que nos muestra la cara más moderna de Canary Wharf.
El Muelle Millwall

Y junto a él se encuentra el último de los muelles Millwall Dock construido en 1868, siendo Millwall también el nombre de otro barrio que comienza aquí y se extiende hacía el sur del barrio de Canary Wharf. Fue diseñado para barcos de mayor calado, más amplio y con un diseño más moderno que los anteriores. El nombre Millwall se traduce como muro de molinos, que recuerda a los numerosos molinos que se encontraban en esta zona.
Desde aquí empezamos a volver sobre nuestros pasos de vuelta al Middle Dock.
El Parque Jubilee

Cerca del Middle Dock se encuentra un oasis de paz en este pulmón verde rodeado de rascacielos. Este parque es conocido como Jubilee Park, en referencia al Jubileo de Oro en 2002 de la ya fallecida reina Isabel II, y muchos trabajadores de oficinas lo aprovechan para venir a descansar y comer su almuerzo.

Una serie de fuentes en un canal de piedra elevado recorren el parque, añadiendo el sonido del agua a este espacio lleno de calma.
Plaza Canada

Saliendo del parque llegamos a la plaza Canada Square, donde parece que hemos empequeñecido rodeados de edificios tan altos. El nombre dado a esta plaza se debe a la empresa canadiense que originalmente desarrolló Canary Wharf.

Entre los edificios está el rascacielos más alto de la zona One Canada Square que ya vimos antes desde el lado contrario.

Estos rascacielos alojan oficinas de bancos, empresas y grandes corporaciones, y esta plaza Canada Square representa el concepto de ciudad dentro de la ciudad que tanto caracteriza a Canary Wharf dentro de Londres. De hecho se creo como núcleo central de este distrito financiero.

Salimos un momento de Canary Wharf literalmente, ya que pasamos la barrera de seguridad que controla la entrada y salida de vehículos. Esta barrio curiosamente pertenece a corporaciones privadas igual que la City de Londres, por lo que está gobernado por empresas en lugar de políticos elegidos por los ciudadanos.
La lonja Billinsgate

Junto a esta entrada se encuentra un edificio sencillo pero histórico, Billinsgate Market. Es uno de los mercados de pescado más grande de Reino Unido y al que se puede acudir en la madrugada a comprar pescado fresco antes de que comiencen a distribuirlo a los comercios y restaurantes de la ciudad.

El edificio y localización actual solo data de 1982, cuando se trasladó desde su ubicación original en el río Támesis en un muelle llamado Billinsgate Wharf mucho más céntrico en la propia City de Londres, donde estuvo desde época medieval.
El jardín de Crossrail Place

Cruzando un rico jardín interior llamado Crossrail Place Roof Garden se llega de vuelta al North Dock, el primer muelle que vimos en nuestro recorrido.

Este curioso jardín elevado sobre la estación de metro fue inaugurado en 2015, y es uno de los jardines públicos en azotea más grandes de Londres. Además contiene muchas plantas exóticas como bambús, porque se ubica casi sobre el meridiano cero de Greenwich, así que las plantas del hemisferio oriental (Asia, Oceanía) están a un lado, y las del hemisferio occidental (Américas) al otro lado.
Si quieres conocer más sobre el meridiano de Greenwich, este otro paseo explora el barrio por el que el meridiano atraviesa:
El Museo Docklands

Salimos del jardín al muelle inicial North Dock y ya reconocemos al fondo el museo London Museum Docklands, que fue la primera y ahora la última parada del recorrido.

Esta vez sí entramos a visitarlo, ya que además de aprender más sobre la historia de Canary Wharf, es gratuito.

El recorrido por el museo es en orden cronológico, empezando desde la planta superior por como funcionaba el muelle en época victoriana, y bajando por cada planta hasta llegar a la historia más reciente.

La planta superior cuenta la historia del almacén mismo y de cómo funcionaban los muelles en el siglo XIX. Desde cómo descargaban mercancías de los barcos como azúcar, ron, té o frutas, hasta cómo las pesaban y las almacenaban aquí para luego ser redistribuidas. Además muestran herramientas reales que se utilizaban para ello, como grandes toneles o grúas manuales.

Después pasaremos por recreaciones de calles, tabernas y tiendas acompañados del sonido inmersivo de trabajadores usando sus herramientas cotidianas y sus voces que se escucharían durante un típico día en estos muelles.

Más adelante el museo se centra en la actividad comercial, contando la historia de la empresa de distribución Sainsbury’s que ya comerciaba en aquella época victoriana, y que aún hoy en día encontramos supermercados de dicha empresa. Muestra también objetos reales que se comerciaban frecuentemente en aquella época.

Un mapa nos muestra claramente la distribución de este complejo de muelles que hemos recorrido, y cómo el río Támesis los rodea y llena con sus aguas.

La parte final del recorrido muestra la cruda realidad de como se vivió los duros años de la Segunda Guerra Mundial en estos muelles, cuando los trabajadores convivían con nuevos búnkeres construidos a causa de la guerra y demás medidas de seguridad como el uso de máscaras de gas.

Y así acabamos un día un muy completo, lleno de historia y rascacielos modernos acompañados en todo momento por el agua del río Támesis. Podemos coger el metro en la misma estación donde empezamos Westferry, que nos lleva rápidamente al centro de Londres.

El metro nos regalan unas fantásticas vistas de otro barrio cercano Limehouse para despedirnos, también conectado con la vida marítima ya que tiene su propio muelle junto al río Támesis, anteriormente usado para mercancías y hoy repleto de yates e incluso casas-barco que en su interior contienen viviendas.
Fantástica y sorprendente descripción diferente a las habituales. Muy atractiva la descripción. Y original. 👏👏👏
Gracias Ines!
maravilloso!!! Me he quedado con unas ganas enormes de visitarlo y pasar un día entero allí!!!
muchas gracias!