Ruta por el Támesis: De Chelsea al Big Ben (+mapa)
El río Támesis es la arteria principal que ha visto cambiar la ciudad de Londres durante sus dos milenios de historia. Londres surgió como un pequeño asentamiento romano junto al río Támesis, y ha ido creciendo hasta la inmensa ciudad que es hoy en día.
En este paseo recorremos el tramo entre el barrio de Chelsea, conocido por sus boutiques y restaurantes de lujo, hasta llegar al Palacio de Westminster y su famoso Big Ben.
Para llegar al punto inicial del paseo recomiendo tomar el metro hasta Sloane Square, y recorrer la calle principal de Chelsea llamada Kings Road preciosa de por sí, para después torcer a la izquierda y así llegar al río.



Puente Battersea Bridge

Empezamos con una vista panorámica del río Támesis desde Battersea Bridge, con un pequeño muelle a un lado y barcos amarrados que le dan un aspecto pintoresco. Este puente fue pintado en diversos cuadros por varios artistas durante siglos, incluido el pintor inglés J.M.W. Turner del que hablaremos más adelante.

Dicho puente Battersea Bridge fue construido en 1890 reemplazando a un puente anterior de madera, y une el barrio de Battersea en la orilla sur del río con el barrio de Chelsea en la orilla norte.
Mansión Lindsey House

Junto al puente se encuentra una mansión asomándose al río que llama la atención, es Lindsey House. Esta es una de las casas más antiguas del barrio de Chelsea, construida en 1674 sobre los antiguos jardines de Thomas More, el famoso canciller de Enrique VIII.
Uno de sus residentes fue el ingeniero Brunel, famoso por construir el primer túnel bajo del río Támesis durante el siglo XIX. Londres tiene un museo muy interesante sobre él en el lugar donde se encuentra su túnel, como pudimos ver en otro paseo por el río Támesis:
Mansión tudor Crosby Moran Hall

A pocos metros se encuentra otro edificio aún más antiguo, Crosby Moran Hall. Construido en 1466 en el estilo Tudor típico de la época, curiosamente se encontraba originalmente en pleno centro de Londres, cerca de la estación de tren Liverpool Street. En 1910 el edificio estuvo a punto de ser demolido, pero finalmente fue salvado y trasladado piedra a piedra a la ubicación actual.
Entre sus residentes más famosos se encuentran el ya mencionado Thomas More, y poco antes el rey Ricardo III.
Iglesia Chelsea Old Church

Enseguida encontramos Chelsea Old Church, la vieja iglesia del barrio de Chelsea, aunque hoy en día conserva poco de su estructura original debido a los bombardeos que Londres sufrió durante la Segunda Guerra Mundial. Aún así, aún conserva algunas partes del edificio original del siglo XIII, como el presbiterio y algunas capillas.
Una vez más Thomas More tuvo una fuerte conexión con esta iglesia, donde sus dos esposas aún hoy siguen enterradas en un sepulcro que él diseño. También hay menciones de que Enrique VIII utilizó esta iglesia como lugar de culto cuando ocasionalmente se encontraba en Chelsea.

Echamos un último vistazo a ese primer puente Battersea Bridge donde empezamos el recorrido y que ya dejamos atrás, antes de continuar caminando a lo largo del río Támesis que ya nos ha sorprendido esta rodeado de historia, y aún nos guarda más sorpresas.
Puente Albert Bridge

Enseguida se deja ver el siguiente de los puentes que encontraremos a lo largo del río. Se llama Albert Bridge y fue abierto en 1873 como puente de peaje, pero tras su fracaso comercial pasó a ser gratuito.
Albert Bridge es un puente colgante que sirve como excelente ejemplo de ingeniería victoriana, aunque su estructura siempre ha oscilado más de lo deseado, especialmente cuando lo cruzaban las tropas del cercano cuartel de Chelsea. Incluso hoy en día se mantiene la norma de que si lo cruzan soldados marchando deben romper el paso mientras atraviesan el puente.

Las vistas desde el puente son preciosas, con su pequeño muelle en medio del poderoso río Támesis. Esta es una vista que esperaríamos encontrar más en el mar que en un río, lo cuál nos recuerda que el Támesis es aún hoy en día un río navegable y muy transitado por barcos de todo tipo como veremos durante el paseo.

Si miramos hacia arriba impresiona la estructura de este puente colgante tan elegante y majestuosa. A diferencia de la mayoría de puentes colgantes de la época, las torres que sujetan su peso se situaron en el exterior para que el tránsito fuera más fluido.

Las vistas hacia el otro lado del puente también son espectaculares con otro pequeño muelle muy pintoresco, y nos dan un pequeño anticipo de lo que veremos más adelante durante el paseo.
Calle Chelsea Embankment

Entre puente y puente también podemos admirar la arquitectura victoriana de los antiguos edificios de viviendas construidos junto al río, a lo largo de la calle Chelsea Embankment. Curiosamente esta calle no existía hasta 1874, cuando se construyó tomando espacio del rio para crear un nuevo alcantarillado.
Hasta entonces las aguas residuales iban directamente al río Támesis, y su contaminación causaba que el suministro de agua en Londres fuera peligroso para la salud, causando incluso epidemias de cólera. No fue hasta el verano inusualmente cálido de 1858, que causó el llamado Great Stink o Gran Hedor, un mal olor tan fuerte que incluso dificultó el trabajo de los políticos en el Parlamento que veremos más adelante junto al río. Gracias a ello se comenzó a construir este alcantarillado que canaliza las aguas residuales junto al río, depurándolas y vertiéndolas a este una vez pasada la ciudad de Londres.
Jardín botánico Chelsea Physic Garden

A continuación encontramos una pequeña curiosidad, el Chelsea Physic Garden. Un jardín fundado en 1673 para que estudiantes aprendieran a identificar y usar plantas medicinales.
Hoy en día es el jardín botánico más antiguo de Londres y tiene horarios de apertura al público, con más de 5000 especies de plantas medicinales o comestibles.
Parque Battersea Park

En la orilla opuesta podemos ver la London Peace Pagoda, situada en uno de los muchos y fantásticos parques que tiene Londres llamado Battersea Park.

La pagoda fue ofrecida en 1985 a la ciudad de Londres por una orden budista japonesa, los cuales después de encontrarse con Gandhi decidieron dedicar su vida a la no violencia y la construcción de «pagodas de paz» como esta alrededor del mundo.

Este tramo del río que acabamos de pasar con Chelsea Physic Garden a un lado y Battersea Park al otro, es uno de los tramos más bonitos y que más naturaleza conserva en sus orillas.
Nos permite imaginar como era el río Támesis a su paso por Londres antes de que la ciudad se construyera en sus orillas.
Hospital Real de Chelsea

Otra de las antiguas reliquias que aún conserva la orilla del río es el Royal Hospital Chelsea o Hospital Real de Chelsea.
El nombre puede hacernos pensar que es un hospital al uso, pero fue fundado en 1682 por el rey Carlos II con el propósito de proporcionar alojamiento y cuidado a soldados de tierra «rotos por la edad o la guerra». Y ese sigue siendo su uso hoy en día.

En un panel informativo podemos ver una imagen antigua del edificio, diseñado por Sir Christopher Wren el mismo arquitecto que diseñó la Catedral de San Pablo y muchos otros edificios importantes de Londres.
Estación de bombeo Western Pumping Station

Seguimos caminando y aparece un curioso edificio, es la antigua Western Pumping Station construida en 1875. Una estación que bombeaba aguas residuales por el sistema de alcantarillado hasta ya pasado Londres, donde se vertían al río Támesis para que las arrastrara hacia el Mar del Norte.
Aún conserva su alta Chelsea Waterworks Chimney, una chimenea que evacuaba humo de las calderas que generaban energía para bombear el agua.
Puente Grosvenor Bridge

El siguiente puente se llama Grosvenor Bridge, construido en 1860 en este caso para el paso de trenes desde la estación de Victoria hacia el sur de Londres. Se dice que llegó a ser el puente de trenes más transitado del mundo, con 10 vías y aproximadamente 1000 trenes cruzándolo cada día.

Podemos incluso ver pasar dos medios de transporte público por el puente, los trenes por encima y los barcos por debajo transportando pasajeros a lo largo del río, los cuales se pueden tomar simplemente pagando con la tarjeta Oyster o contactless como cualquier otro transporte publico de Londres.
Estación eléctrica Battersea Power Station

Antes de seguir con nuestro camino es importante mencionar la enorme Battersea Power Station de 1935, que llegó a suministrar un quito de la electricidad de Londres, incluyendo el Palacio de Westminster con su Big Ben y el Palacio de Buckingham.
Hoy en día se ha convertido en uno de los iconos más reconocibles de Londres con su inconfundible silueta de cuatro chimeneas, y más aún desde que abrió al público en 2022 como lugar de ocio lleno de tiendas, bares y restaurantes.
Muy recomendable como atracción alternativa si se quiere algo diferente que hacer en Londres.
Puente Vauxhall Bridge

Con la caída del sol también llegamos al penúltimo puente antes del Big Ben, y es difícil ya contener las ganas de verlo aparecer junto al río.
Antes podemos apreciar otra curiosidad del río Támesis, cómo le afecta la marea debido a que Londres se encuentra no muy lejos de su desembocadura al Mar del Norte. Esto provoca que el caudal del río suba y baje de 4 a 7 metros dos veces al día.
Algunos cazadores de tesoros aprovechan cuando el agua se retira y descubre playas en sus orillas, para buscar antigüedades que el río haya arrastrado ese día, a veces incluso con detectores de metales como en este caso. Y es verdad se pueden ver en el Museo de Londres o en el Museo Británico objetos que se han encontrado en el río Támesis.

Este penúltimo puente es conocido como Vauxhall Bridge, construido en 1906 utilizando el acero como material y reemplazando a otro puente anterior de hierro forjado. Como curiosidad, tiene estatuas de bronce sobre los pilares simbolizando las artes y las ciencias: Cerámica, Ingeniería, Arquitectura, Agricultura, Educación, Bellas Artes, Ciencia y el Gobierno Local.

Las vistas a la orilla contraria muestran algo diferente, la cara más moderna de Londres.

Y más importante a su izquierda se encuentra el famoso edificio del Servicio Secreto de Inteligencia de Reino Unido, también conocido como MI6, el cual fue clave durante la Primera y Segunda Guerra Mundial para descifrar por ejemplo el código Enigma que usaba la marina alemana. Hoy en día sigue siempre vital para prevenir el terrorismo, espionaje y ciber ataques.
Además como curiosidad, el edificio ha aparecido en varias películas de James Bond.
Museo Tate Britain

Un poco más adelante encontramos el Tate Britain, un museo gratuito menos conocido que su primo-hermano el Tate Modern el cual se centra en arte moderno.
Este museo se centra en el arte más clásico de Gran Bretaña, desde tiempos de los Tudor hasta tiempos mas recientes, como por ejemplo la magnífica colección del famoso paisajista inglés J.M.W. Turner, que entre sus muchas obras pintó el primer puente Battersea Bridge que vimos en nuestra ruta.
Puente Lambeth Bridge

Ya se puede ver el último puente antes de llegar al Big Ben, el cuál ya nos ofrecerá unas preciosas vistas de él.
También aparece otra de las sorpresas junto al río, un edificio Tudor del siglo XIII que podremos ver más de cerca después cuando crucemos el río.

Este puente se llama Lambeth Bridge, construido en 1932 reemplazando otro anterior. Su color rojo tiene un simbolismo político, haciendo referencia a los bancos rojos de la Cámara de los Lores en el cercano Parlamento, también conocido como Palacio de Westminster.
El puente además aparece en Harry Potter y el Prisionero de Azkabán, cuando el Autobús Noctámbulo morado de tres pisos lo atraviesa a toda velocidad.

Cruzamos el puente y aparece por primera vez la famosa noria conocida como London Eye, construida para celebrar el nuevo milenio y que en su momento fue la noria más alta del mundo.
Y también asoma entre los árboles…

El maravilloso Palacio de Westminster que con tantas ganas esperábamos ver, y su famoso Big Ben al cuál nos acercaremos sin falta.

Antes podemos ver ya más de cerca el mencionado edificio Tudor del siglo XIII y una iglesia del siglo XIV junto a él, es el Palacio de Lambeth.
Palacio de Lambeth

El Palacio de Lambeth es la residencia oficial en Londres desde el siglo XIII hasta nuestros días del Arzobispo de Canterbury, líder espiritual de la Iglesia Anglicana.
La iglesia junto a él del siglo XIV se llama St Mary-at-Lambeth, y durante siglos sirvió de iglesia parroquial del arzobispo. Hoy en día está desconsagrada y está abierta al público como museo de jardinería. Además se puede subir a su torre para disfrutar de unas magníficas vistas de Londres.
En esta iglesia está enterrada la madre de Ana Bolena, segunda esposa de Enrique VIII, así como múltiples arzobispos enterrados durante siglos.
Palacio de Westminster

Desde el Palacio de Lambeth también hay una espectacular panorámica del Palacio de Westminster, que nos acompañará durante el resto del paseo.

El sol nos ha acompañado hasta ahora, pero ya es hora de que se apague para que el Big Ben encienda la luz que ilumina su famoso reloj.

El Palacio de Westminster alberga el Parlamento y fue construido desde 1840 hasta 1876, reemplazando el palacio real medieval que se había quemado en un incendio. El famoso Big Ben es la torre del reloj que pertenece al palacio.
La mayor parte del edificio pertenece a dicha época con su estilo neogótico, aunque aún sobrevive el llamado Westminster Hall del siglo XI y que era la enorme sala principal del antiguo palacio medieval. El actual palacio tiene más de mil salas, siendo las más importantes la Cámara de los Comunes y la Cámara de los Lores donde se reúnen los políticos. A su izquierda destaca la rectangular e imponente Torre Victoria con casi 100 metros de altura.
Puente de Westminster

Y llegamos al puente final de este recorrido, el Puente de Westminster de 1862. Diseñado por Charles Barry quien diseño también el Palacio de Westminster frente a nuestros ojos. Al igual que el puente que vimos anteriormente, el color en este caso verde hace referencia a los asientos de la Cámara de los Comunes del Parlamento.

Mientras cruzamos este último puente podemos echar una mirada atrás para recordar el precioso paseo que hemos recorrido a lo largo del río. Hemos pasando por 6 de los muchos puentes que atraviesan el Támesis a su paso por Londres.

Sin embargo el Támesis no deja de sorprender, y cuando pensábamos que ya lo habíamos visto todo aparece una lancha de policía. Y es que hay una unidad de la Metropolitan Police de Londres que se encarga de velar por la seguridad a lo largo del río Támesis a su paso por la ciudad.
El Big Ben

Al terminar de cruzar el puente podemos observar más de cerca al elegante Big Ben con sus 96 metros de altura. Hoy en día también es conocido como Elisabeth Tower o Torre Isabel en honor a la famosa y ya fallecida Reina Isabel II de Inglaterra, ya que el nombre Big Ben originalmente era solo para la gran campana de 13 toneladas que acompaña a los viandantes cada día marcando las horas desde 1856.

El río nos tienta a continuar caminando por sus orillas y podemos atisbar más puentes y sorpresas, pero tendrán que esperar para otro día.
El London Eye

Aún así, podemos saborear este final un poco más dedicando unos minutos a observar el London Eye ya iluminado, girando lentamente mientras la luna comienza a salir por encima de los edificios.
Y cuando estemos listos podemos coger el metro desde la estación de Westminster, o continuar paseando por esta maravillosa ciudad que es Londres y que tiene tanto por ofrecer.
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